Una empresa de detectives de Barcelona colocó un micrófono en el centro floral de la mesa del reservado de un restaurante para grabar en 2010 un almuerzo de la presidenta del PP catalán, Alicia Sánchez Camacho, con la exnovia de Pujol Ferrusola, que hablaban de supuestos delitos de corrupción. A raíz de ello se conocieron escuchas por todas partes de políticos, empresarios, incluso miembros de las Fuerzas de Seguridad, o espionaje a futbolistas. En Asturias, un caso así podría provocar más de un infarto. Natural en una Autonomía en la que se habla de unos fondos mineros que no se sabe dónde están, de toneladas de carbón que desaparecen, de un nuevo hospital que nadie sabe si está o no, de sobrecostes de obras que nadie justifica, de un centro cultura de vanguardia cuyo patronato no se sabe si es legítimo y cuyos patronos privados huyen ….

Tomado del artículo La crisis los hace más reservados escrito por el periodista Felipe Esudero. Atlántica XXII. Nº 26. Mayo 2013

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